La pintura acrílica empieza a secarse siempre que queda expuesta al aire. Que la pintura esté espesa no siempre significa que sea inutilizable, pero conviene ajustarla poco a poco.
Añade agua gota a gota
Empieza con una o dos gotas de agua limpia a temperatura ambiente. Remueve despacio con una herramienta limpia y prueba después una pequeña cantidad en la zona correspondiente. Añade otra gota solo si es necesario.
Evita diluirla en exceso
Demasiada agua puede volver transparente el pigmento y hacer que se salga por las líneas impresas. Si la cobertura queda ligera, deja secar la primera capa y añade una segunda capa fina.
Mantén fresca la pintura restante
Abre solo el color que estés utilizando. Limpia la pintura del borde del bote antes de cerrarlo y presiona la tapa hasta que quede bien encajada. Durante una sesión de pintura, cierra el bote siempre que hagas una pausa.
Si un bote llega dañado o completamente seco, fotografía el bote y su número antes de contactar con atención al cliente.